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Es preciso llevar algún caos dentro de sí para poder engendrar estrellas danzarinas. Nietzsche.

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No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. Hermann Hesse.

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Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal. Friedrich Nietzsche

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Y...ella tiene el mundo en sus manos...

lunes, 29 de mayo de 2017

Levitando...


¡La inmensidad inconmensurable...!

Es como decir nada. Porque nada sé.

Mirar al cielo y ver las estrellas, esas que puedes configurar a tu antojo, darles nombre, perseguirlas y hacerlas tuyas. El mundo de las estrellas es tan poético que te pueden decir cosas sin tú saberlo. Te mandan mensajes que tú, a priori,  no puedes descifrar… pero que te pueden llegar con sus titilantes lucecitas las mejores ecuaciones poéticas. Y quién puede saber si te hacen levitar…aunque nadie lo sepa...o  crean que tú aún no estás a la altura…

Es "Ella" que con las yemas de sus dedos ha creado un "Paraíso De Letras" todo cuajado de estrellas...con tanta magia que me ha dejado sin palabras de agradecimiento...Porque ahora estoy en una nube... en ese estado de saber que nada sabes...todo es dejarse llevar y gozar hasta la últimas consecuencias...y si se avecinan tormentas también eso es en consonancia de nuestros sentires...la vida sigue, gocemos la sublimidad de estos momentos...que ya tendremos tiempo de dormir...morir...o tal vez soñar eternamente...

Es Ella, la Musa, la Diosa, la Hacedora de Maravillas. La Reina indiscutible del mundo Blogger. Esta inspiración es por Ella y para Ella, la personificación de la generosidad sin paliativos. Mil GRACIAS, con una interminable guirnalda de besos.



martes, 23 de mayo de 2017

Ciertos estados de ánimo...


Desde que le conozco sueño con sus palabras, con sus frases, sus deducciones, opiniones, disquisiciones, conclusiones y… con esos besos suyos que regala sin pudor.

Sí, lo has adivinado; estoy enamorada, y ya se sabe que esto conlleva ciertos estados de ánimo… que no son deseados. Pero mis temores a que esto pase son inofensivos, como los que pueda sentir cualquier mujer enamorada. A veces sueño que estoy dentro de su cabeza, ya lo sé, es un sentimiento egoísta, sí, porque me gustaría fiscalizar todos sus pensamiento. Y desearía que sólo pensara en mi;  que me dijera lo que piensa de mi en ciertos momentos,  que me vistiera con sus palabras, o me arropara… o me desnudara...

Me gustan sus palabras, porque son libres, a veces alegres a veces incomprensibles, pero siempre me emocionan. A veces me maquilla con sus palabras hermosas, o cuando se vuelven palabras burlonas; que sacan las uñas y dientes...y hieren y me hacen llorar o a veces reír, son poderosas por si solas y a veces se le escapan… pero enseguida, como un trapecista, las alcanza, las controla y nunca las deja caer al vacío…

Y...

me encantan esos instantes... estas secuencias de mi vida...este vivir sin sin vivir en mi, por intenso, que se derrama dentro de mi siempre que me enamoro...porque deseo que esto sea eterno...pasión tan desorbitada que por su enorme intensidad...es efímera. Pero ahora...y como él dice, vivamos nuestro Carpe diem, quam minimum credula postero: "aprovecha el día, no confíes en el mañana" .

Sólo dispongo de una vida. Un breve momento entre dos noches...Y el mundo es una aventura formidable que no estoy dispuesta a perderme...



sábado, 13 de mayo de 2017

La decisión de María...

Aquella noche, María, había dormido mal. Se despertó de madrugada en medio de un sueño de esos que alguien había interpretado como intempestivos...Después ya no pudo reconciliar el sueño. Se levantó muy temprano, se metió en la cocina. Estaba confusa; no sabía si tenía hambre o no, y como por inercia empezó a preparar el café y unas tostadas. Su mirada se quedó fija en un punto de la ventana...no tenía sueño pero se le cerraban los ojos...unos sorbos de café, casi sin darse cuenta, después dejó la taza  sobre la mesa y se metió en el baño.

En la ducha, con el repiqueteo del agua en los cristales y el vapor...se le encendió la piel. Buscó algo entre todos aquellos tarros de potingues...éste sí, éste no...¡éste es perfecto!...Con el ajetreo y que el tarro de la crema hidratante  cayó justo encima de los dedos del pie izquierdo...entre los chorretones  espumosos que bajaban entre sus piernas como hileras de hormigas cosquilleantes y el pie dolorido...creyó ver una gota de sangre que resbalaba por el muslo, pero no. "Aún no me toca el periodo" pensó...Y en esa conjunción... vio las estrellas... Momento breve pero intenso...aunque claramente insuficiente...

Se secó el cuerpo y el pelo. Se puso un coletero, se quitó los brillos de la cara, se dio un toque de carmín en los labios y salió a la calle. Tenía que recoger unos documentos en una oficina, imprescindibles para realizar el trabajo de aquél día que se preveía muy agitado. Muchas cosas que hacer en poco tiempo. Pensó que si tomaba el metro iba a ser el medio más rápido.


 Bajó las escaleras al mismo tiempo que un joven alto y delgado todo vestido de negro. Tuvo que acelerar el paso para alcanzar la puerta del vagón. El hombre la escoltó para protegerla de una posible caída. Subieron los dos al mismo tiempo, ella le da las gracias...


 Fue un instante, un roce apenas imperceptible cargado de olores entre aromas y fluidos corporales. Su erección...fue más que evidente. Se alejó por el pasillo, casi escondiendo el rostro, se enfundó unas oscuras gafas, tipo matrix y, pasó al otro vagón desapareciendo en un instante.

María, en ese momento pensó que ese día iba a estar lleno de vicisitudes, incongruencias y malos entendidos. Para colmo, aquella mañana había elegido una talla pequeña de sujetador. Al llegar al despacho tendría que deshacerse de esa prenda tan incómoda. Esconderla en un cajón. En aquel cajón dentro de otro cajón, que le recordaba siempre a esas matrioskas, muñecas rusas. Y siempre lo abría para guardar aquellas prendas incómodas...esas prendas íntimas que siempre quedaban olvidadas...pues allí había braguitas, sujetadores de diseño imposible y algún tanga con huellas de alguna humedad que le traían recuerdos...

Y entonces tuvo una decisión, pensó ¿para qué esas prendas íntimas si sus pechos estaban en su sitio turgentes e insolentes, y los tangas y braguitas siempre terminaban por incomodarla...?

Y...

 Desde entonces María nunca lleva bragas... y sujetadores sólo en alguna ocasión para adornar su escote...


lunes, 8 de mayo de 2017

El inefable...


En un principio todo lo suyo me agradaba. Cualquier cosa que dijera me dejaba embelesada. Y me enamoró de una manera muy especial cuando empezó a hacer apologías de todo lo concerniente a mi persona. Esas alabanzas tan poco merecidas...me parecieron entonces tan agradables a mis sentidos...tan inesperadas...y ahora, cuando echo la vista atrás...creo que ya no me afectan para nada. Y sinceramente, para nada me siento culpable por este cambio de sentimientos..

En aquél entonces se dedicaba a buscar apóstrofes, o a decir cosas breves de personas ajenas a nosotros...tenía esas lagunas mentales, de abandonar el momento presente e irse a otros ámbitos tan...tan ancestrales...como recordando aquelarres ya en desuso...y que a nadie impresionan ya a estas alturas. Él se veía a sí mismo como a un archipámpano solemne de gran dignidad, imaginándose con una autoridad fuera de toda realidad.

Y entonces fue cuando empezó con sus arengas que pretendía que fueran suntuosas, impresionantes... pero lejos de eso, sólo provocaban hilaridad en quienes las  escuchaban. Y yo, al verle enfrascado en esas tesituras...que a mi me provocaban vergüenza ajena...empecé a querer cortar de cuajo el hilo que pudiera aún unirme a cualquier cosa que pudiera vincularme a él. Y como Ariagna quise apartar toda conexión y corta el hilo para separarme definitivamente de sus pretendidos misterios...

Hacía ya mucho tiempo que se había desvinculado de toda práctica de la perfección espiritual y terrenal...Y provocaba en mi un tal ateísmo, que ya nunca podré creer en dios alguno. Y él ya, no era ningún dios.. a lo más que podía verle era como  a un Augusto...como ese payaso circense que se cree listo pero que provoca la risa en cuanto hace acto de presencia...

Y él, lejos de darse cuenta de todo eso, salió a la plaza del pueblo, sin ningún pudor, a ejecutar unos pasos del aurresku como si fuese un espectáculo imprescindible. Era como una representación de sí mismo; una autocopia lamentable. Hacía ya mucho tiempo que era un insignificante baladí del pueblo, y él aún ni se había dado cuenta...

jueves, 4 de mayo de 2017

Ooh!


Sapiosexual...

He aquí un neologismo tan interesante como atrayente...

Se refiere, pues, a aquellas personas que se sienten atraídas sexualmente por la inteligencia. Vamos, que la inteligencia les pone...

El mundo entero está siempre en constante cambio. Y de la misma forma que el río de Heráclito nunca es el mismo río...tampoco las palabras significan siempre lo mismo. Así lo entendió un ¿personaje? de Platón, Crátilo, que afirmaba que las palabras cambian constantemente. Así que Crátilo decidió que la comunicación era imposible.

Y...

entonces renunció a hablar, limitando su comunicación al movimiento de los dedos...